Gloria a ti Señor Jesús.
Hermoso testimonio.
Nos fortalecemos interiormente cuando practicamos el perdón, aún sin olvidar lo que se nos hizo, porque la Misericordia de Dios penetra en el alma de la persona cuando lo hace de corazón.
El Amor, La Compasión y la Misericordia de Dios es Inconmesurable y Trascendente, porque su Acción De Gracia obra no solo en el alma, sino en el físico del ser humano cuando así obramos.
La inolvidable y hermosa vivencia, un sensibilizante testimonio de un hermano el recién pasado, donde ministraba la palabra en el sector de Tierra Alta de esta ciudad Santiago, de una mujer joven paralítica en cama por varios años, que expresó tener odio contra una persona que la ofendió; Al oír esto el hermanl profeso en la fe, se le acerca, le habló en torno a lo que genera el odio en las personas, oró por la sobrina en su lecho, retirándose del lugar.
Días después, la joven mandó a llamar a su casa al Señor que la agredió verbalmente, le habló, pidió perdón abrazándolo delante de personas y familiares presentes en la casa observando esta reacción empujada por la actitud e iniciativa humana de la Reconciliación en esta mujer.
Este accionar nos hace bienaventurado y arquitecto de nuestro propio destino como seguidodores de Jesucristo Resucitado. Haciendonos arquitectos de nuestra propia salvacion.
La relación en intimidad con nuestro Padre Celestial, hace fecundo el vínculo de Amor a que nos llama por la oración intercesoria, que sencibiliza al Señor que siempre siempre responde, pero en su tiempo, generando Acción De Gracia en sus hijos, fruto del más hermoso Misterio: *La Creacion*. (Genesis I,26-27)
Cuando perdonamos, crecemos humana y espiritualmente, agradamos la Voluntad del Padre que nos alienta con su Omnipresencia amorosa y sensibilizante.
Crescamos en su amor.
Bendito y Alabado Seas Señor.
Miguel E. Bare’ Guzmán
Tobit=Emaus.
CD’asamblea.
P.D.S.A.Custodios
