El silencio de María
Nos llama poderosamente la atención de forma sensibilizante, el ausentismo litúrgico del amanecer de este sábado Santo y comprendí fortaleciendo mi Fe, lo profundamente hermosa, las razones humanas que palpé en el silencio de María y en ese contexto social, que hoy soslaya la Iglesia.
Son la expresión del amor, el dolor y la sensibilidad silente de la Madre de nuestro Señor ante la injusticia, iniquidad e hipocresía fariseica, que propició la mas cruel, sanguinaria y aflictiva circunstancia de aflicción humillante padecida, sanguinario maltrato al Hijo Del Hombre, asumido voluntariamente en su condición humana para para Redimir nuestros pecados y ofensas como Longino de Cesaria, el guardia romano, que sujetando la lanza penetró el cuerpo de Jesús, emanando la sangre que roció la cara del tribuno (Evangelio Apócrifo de Nicodemus) convertido al Cristianismo.
Acompañemos a María en la incertidumbre maternal humana, pero fortalecida por en este hermoso Misterio, evocando las palabras de Simeon cuando presentaron el niño en el templo (Lc 2,25-38).
Hoy que la familia, por los signos actuales, sigue recibiendo recibiendo estocadas de incertidumbre en los padres por:
-.Atentado contra la vida (ABORTO)
-.Violencia contra la mujer.
-.Promoción e invitación al consumo de droga, violencia, sexo contenido de antivalores en los géneros musicales (Regueton, Dembow, Perreo), permitido por el Estado a través de las redes sociales, radio y canales televisivos.
-.Permisibilidad de celulares, tablets… en niños, adolescentes, menores de edad, sin supervision de padres y/o tutores.
-.Promoción de la igualdad de género, homosexualismo en las instituciones educativas privadas y públicas, con el dañino mutismo del estado sin ante la omisión de una politica de protección a la familia y nuestros niños.
-.Ausencia de política pública de educación en torno al embarazo de menores, prohibición, sanción del autor, y/o complicidad de padres.
-.Permisibilidad de padres en la conducción de sus hijos, concurrentemente a la incomunicacion con ellos.
-.No estar consciente de la importancia de enseñar a los hijos el valor del esfuerzo y sacrificio para la consecución de las metas y objetivos
-.Valoración y reconocimiento a nuestros hijos, cuando logran objetivos, sustentados en valores morales.
-.La oración en familia y la bendición de los alimentos al medio día, al margen del lugar donde estén.
Nuestra madre asume la preocupación de la familia, razón por la que debemos clarmar por su amorosa Intercesión en cada amanecer.
Acompañémosla en sus dolores con el Santo Rosario.
Miguel E.Bare’ Guzmán.
P.D.S.A.Custodios.
Celebrante de asamblea.
Sabado Santo
