Cincuenta días transcurridos, desde la la Pascua, celebramos Pentecostés.
La fiesta de Pentecostés, es el segundo domingo más importante del año litúrgico en donde los cristianos tenemos la oportunidad de vivir intensamente la relación existente entre la Resurrección de Cristo, su Ascensión y la venida del Espíritu Santo.
En esta festividad, el color de las vestimentas de los sacerdotes es rojo, lo que simboliza el amor del Espíritu Santo o de las lenguas de fuego.
La presencia del Espíritu Santo entre los hombres significa el cumplimiento de la promesa hecha por el Señor al concluir su vida terrena: Dios habría de enviar su Espíritu, Tercera Persona de la Santísima Trinidad, para que interceda y conduzca a la Iglesia hasta el final de los tiempos.
Pidamos al Espíritu Santo, que derrame su Gracia y sus dones. Que nos infunda su esencia, su Santo Espíritu para con El caminar con nuestra iglesia en unidad al Padre y al Hijo y podamos ser partícipes de las promesas de Cristo Jesús.
Parroquia de los Santos Angeles Custodios
