MEDITACIÓN DEL EVANGELIO DE HOY

4/6/24 (Mc 12,13-17)

¿A QUIÉN DAS LO QUE TOCA A DIOS?

Un grupo de contrarios se acercó a Jesús con hipocresía, intentando cazarlo con una pregunta: “¿Es lícito pagar impuesto al César o no?”. Tomando un denario y cuestionando sobre la inscripción en éste, el Señor respondió: “Lo que es del César páguenselo al César, y lo que es de Dios a Dios”.

El evangelio de hoy te exige una parada silenciosa y reflexiva para discernir y considerar si estás separando o no las cosas que son del César y las cosas que son de Dios. Y aún más, para saber qué le corresponde, de ti, a cada uno.

Las cosas del “César”, en la actualidad, podrían ser comparadas con las exigencias civiles, a las que tienes que sujetarte como miembro responsable de una sociedad. Pero también podrías asociarlas a realidades sencillamente humanas, transitorias, posiblemente buenas, pero que acaparan tu atención, tu tiempo, tu pasión, hasta el punto de entregarles el corazón, por no saber poner el límite.

¿Para dónde se te va el corazón?; ¿dónde lo tienes asentado en este momento? La moneda que Jesús mostró, el denario, tenía la imagen del César, plasmada. Le pertenecía, a él volvía y en su imperio circulaba. El dinero va y viene, pero el corazón humano, no tiene que moverse entre los intereses del César. Porque el hombre y la mujer, sencillamente, llevan la imagen y semejanza de Dios.

Jesús te enseña a manejarte y a pertenecer a una sociedad teniendo sentido de quién eres y quién es tu dueño. Cuando la identidad está floja el discernimiento se hace difícil, porque no tienes claro a quién debes agradar.

¿A quién le estás dando lo que le toca a Dios? De Dios eres tú. Lo mejor de ti le pertenece. Tu alma, tu corazón, tu razón de ser, el sentido de tu existencia. A Dios pertenecen tus aspiraciones más profundas. Si le das al César lo que le toca a Dios, entonces te quedas sin fuerzas y sin razones para vivir. Porque todo lo del César se va diluyendo en esta vida. En cambio, cuando das a Dios lo que le toca a Él, el Señor también te hace gustar lo que de Él te toca a ti: su plenitud y su salvación.

Hazte algunas preguntas para interiorizar: ¿Qué está sobrando de las cosas que ocupan tu corazón?; ¿cuándo y cómo vas a sacarlas del lugar que no les corresponde? ¿Quién te quiere llenar los ojos con las cosas del César? ¿Cómo te sientes cuando tu corazón está anidado fuera de Dios? ¿Vives con sentido de pertenencia al Señor? ¿A quién estás representando en la sociedad donde vives? ¿A qué intereses respondes?

Señor: dame en ti, una clara identidad, por ser tu imagen y semejanza; no quiero negociarla. Que cuando la gente me vea sepa que te pertenezco. No quiero confusiones en mi interior, que se presten a ambigüedades. Dame la gracia, mediante tu Espíritu, de poder conocer y reconocer el valor incalculable que tienes tú, mi Dueño y mi Señor. Que sepa situarme y tener una postura firme, justa y honesta. Dame, Señor, la sabiduría para distinguir siempre aquello mío que te corresponde y conservarlo intacto para ti, y a tu servicio.

Publicado por PASTORAL DIGITAL PSAC

La Pastoral Digital PSAC es una acción programada y orgánica de nuestra parroquia De los Santos Ángeles Custodios, que tiene como finalidad contribuir a su misión evangelizadora a través de los medios digitales.

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