MEDITACIÓN DE LAS LECTURAS DE HOY

17/6/24 (1R 21,1-16; Sal 5; Mt 5,38-42).

¿QUIÉN ES EL MÁS FUERTE?

El evangelio del día nos sigue mostrando el salto entre lo que fueron las normas del Antiguo Testamento, y el perfeccionamiento de éstas ante la novedad traída por Jesús. Si antiguamente el más fuerte era aquel con capacidad de imponerse o de vengarse ante la ley del “Ojo por ojo, diente por diente”, ahora el Señor nos despierta la conciencia señalándonos el camino de fortalecernos en el Espíritu.

El más fuerte no es la persona que te levanta injurias, problemas e intrigas atento a su alcance o influencia, sino quien es capaz de vivir en transparencia, y no tiene nada qué temer porque la verdad siempre prevalece ante la mentira.

No se crea más fuerte la persona capaz de levantar la mano y pegar, o tomar la palabra para aplastar con la ofensa. Quien tiene el mérito es aquella como el Santo Cura de Ars: cierto día una señora le pegó una bofetada, impaciente. Él, como respuesta, le dijo: – “La otra mejilla se puso celosa”.  Lejos del masoquismo se nos está diciendo que seamos personas con la firmeza suficiente, en el Señor, para detener la cadena de violencia.

La persona más fuerte no es aquella que arma emboscada para quitar al otro de su pertenencia. Como fue el caso de Nabot, que terminó asesinado por capricho del rey Ajab y su esposa Jezabel, quienes se empecinaron en la viña del pobre; la gracia está en el justo que sabe esperar, porque cuando a la fuerza le quitan una tierrita, el Señor, en la mansedumbre, le regala la patria entera; la patria del Reino.

El más fuerte no es quien cumple lo que le han requerido, sino aquel que da la milla extra, para perfeccionar el servicio con toda gratuidad.

El más valiente no es quien pide prestado, sino aquel desprendido, porque el Señor mantiene llena la bodega de su existencia, siempre tiene algo para ofrecer. Nunca se le acaba ni el aceite ni la harina para compartir el pan. El más osado no es quien sabe pedir prestado, sino quien no rehúye cuando sabe para qué lo procuran.

Ahora nos vamos a hacer preguntas serias, para responderlas en el silencio de la oración: ¿Tú has tenido sentimientos de venganza? ¿Has intentado vengarte de alguien o has querido que la vida le cobre a alguien el mal que ha hecho? ¿Qué daño provoca en ti el sentimiento vengativo? ¿Tú sacas el genio a quien te pone pleito? ¿Has intentado demostrar quién es el más fuerte? ¿Te diste cuenta que el Señor te pide desapropiarte cosas externas? ¿Por qué la unidad con Jesús es lo único que nadie podrá quitarte? ¿Por qué el servicio gratuito nunca empequeñece? ¿Tú quieres ser de los amigos fuertes de Jesús?

Señor, como dice el salmista, tú no eres un Dios que ame la maldad; quien disfruta la malicia no se hospeda en tu gracia, ni con arrogancia nadie se mantiene en tu presencia, porque la maquinación es como un manto que oculta tu rostro. Danos el don de la fortaleza, esa fortaleza que viene con tu Espíritu Santo. Que podamos, Señor, en ti, detener la violencia, despojarnos y compartir lo que otros necesitan, dar la milla extra, y no rehuir de quien nos solicita.

Publicado por PASTORAL DIGITAL PSAC

La Pastoral Digital PSAC es una acción programada y orgánica de nuestra parroquia De los Santos Ángeles Custodios, que tiene como finalidad contribuir a su misión evangelizadora a través de los medios digitales.

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