MEDITACIÓN DE LAS LECTURAS DE HOY: 10/7/24

(Os 10,1-3.7-8.12; Sal 104; Mt 10,1-7).

¡CUIDADO EN TIEMPOS DE ABUNDANCIA!

La primera lectura de Oseas recuerda a Israel como una viña frondosa, la cual daba frutos; pero cuanto más eran sus frutos más aumentaban sus altares a otros dioses, de manera que su corazón quedó dividido entre el Dios verdadero y la idolatría. El pueblo no tomará conciencia de su proceder hasta no pisar tierra por las consecuencias de sus actos. No tuvo en cuenta que toda esa vitalidad era providencia de Dios. Una vez con las manos llenas, se olvidó del Señor.

Este pasaje bíblico te alerta a estar en vigilancia en todo momento. Vigilancia cuando aumenten los bienes de tu casa, pero también cuando crezcan los talentos, los elogios, la fama, las tareas… Porque detrás de cada paso hay un autor sagrado, discreto, prudente, que está invirtiendo en ti. El logro de una cosecha, de una conquista particular, no hubiese sido posible sin el Señor providente de la salud, de la fuerza, de la gracia, del misterio de hacer crecer.

Lo más decisivo es preguntarse para qué Dios te inspiró y permitió tales realizaciones. Mientras uno está en los primeros pasos del emprendimiento mantiene los ojos fijos en el Señor para pedir luz y fortaleza. Pero luego, cuando ese pequeño proyecto crece, entonces los ojos se ven tentados a desviarse, y el corazón a dividirse, como pasó con el pueblo de Israel. El corazón dividido ya no sabe a quién contemplar, si a Dios o si al éxito. No se sabe con quién soñar ni en quién deleitarse.

El Salmo del día te da la clave para que en todo momento te mantengas humilde y sepas siempre quién te providencia y para qué te providencia las gracias. El orante te invita a buscar continuamente el rostro del Señor. Él es el único grande, Él es quien lo hizo todo. Él es Dios y gobierna la tierra. Digno de gloria y alabanza. Cuanto tú te descubras con los ojos y el corazón fuera de Él, retorna de inmediato. Desarma todos los becerros de oro cuando están pequeños antes que ellos desarmen el hermoso proyecto de santidad que el Señor tiene para ti.

En el evangelio, se nos dice que Jesús llamó a los Doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. De igual manera, si el Señor no da el don de misionar, los suyos no estarían capacitados para servir a su Reino. Si no tienen la gracia, las palabras, la fuerza del Espíritu, no podrían sembrar la Buena Nueva en los corazones.

Algunas preguntas se hacen necesarias para examinar la conciencia: ¿a ti se te han ido los ojos con algo que no sea el Señor? ¿Qué pasa cuando se te llenan los ojos? ¿Detrás de los ojos qué más se va? ¿Tú has tenido la experiencia de tener el corazón dividido? ¿Cuáles son los signos que presenta un corazón dividido? ¿Por qué cuando el corazón se divide pierde la paz? ¿Cuáles son las maneras modernas de hacer altares a dioses falsos? Por si te ayuda, en caso estés pasando por realidades similares: haz caligrafía con alguna frase que identifique quién es tu providente y para qué te providencia las gracias. Porque los árboles frutales no comen ellos mismos sus cosechas; contrariamente, la ofrecen para todos los necesitados.

Señor: un día estaba meditando la Palabra y me encontré con un proverbio que ahora viene a mi memoria y quisiera recitar en tu presencia. Es Proverbios 30,7-9, donde el sabio dice: “Dos cosas te he pedido a ti, Señor; no me las niegues mientras viva: aleja de mí falsedad y mentira; no me des riqueza ni pobreza, concédeme sólo el pan necesario; no sea que me sacie y reniegue de ti… no sea que necesitado abuse de tu Nombre”.

Publicado por PASTORAL DIGITAL PSAC

La Pastoral Digital PSAC es una acción programada y orgánica de nuestra parroquia De los Santos Ángeles Custodios, que tiene como finalidad contribuir a su misión evangelizadora a través de los medios digitales.

Deja un comentario