MEDITACIÓN DE LAS LECTURAS DE HOY 28/8/24

(2Ts 3,6-10.16-18; Sal 127; Mt 23,27-32).

SABER LLENAR EL VACÍO INTERIOR

Hoy hacemos memoria de san Agustín, obispo y doctor de la Iglesia (354-430). Él es una referencia para todos nosotros, cuando queremos contemplar las maravillas del Señor en el corazón humano que se abre a su gracia y se convierte sinceramente. Una de sus frases ilumina nuestra meditación: “Debes vaciarte de aquello con lo que estás lleno, para que pueda ser llenado de aquello de lo que estás vacío”.

Escogí esta frase porque el Señor, hoy, sigue denunciando la hipocresía de los fariseos. Les reclama justamente eso, que están llenos, por dentro, de podredumbres, mientras por fuera tienen buena apariencia.

Viene a mi mente la imagen de una tinaja llena de agua sucia. Si uno la coloca en la chorrera limpia, observa cómo, poco a poco, la basura y el sucio van saliendo, dejando el agua de la tinaja cada vez más cristalina hasta purificarla toda.

Tú y yo somos esa tinaja; estamos llamados a colocarnos debajo de la chorrera de la gracia de Dios. Para que ella nos llene de lo bueno y de lo nuevo. En este sentido, hay que saber situarse para llenarse de lo auténtico y permanecer allí.

La acción de “sacar la basura” de la propia tinaja implica convicción, decisión y trabajo. De la misma manera que Pablo dice a los cristianos, que quieren llevar una vida ociosa que “el que no trabaja que no coma”, así acontece a nivel espiritual.

Quien no se esfuerza por tener paz en el corazón y trabaja por ello, quien no cultiva la autenticidad de vida, la interioridad, la coherencia con el evangelio, no podrá alcanzar llenarse de lo que está vacío. Quien lleva mucho sucio en su interior y no se encarga de sacarlo, queda vacío del Espíritu, que no le gustan los malos olores.

¿Cómo puedes identificar aquello que está dentro de ti y que tiene que ser tirado fuera? Lo que está sobrando en el interior son aquellas realidades, recuerdos, sentimientos, emociones, que no aportan nada a tu vida. Que son obstáculos para tu crecimiento. No te dan paz. No sirven para ti ni para nadie. No son realidades fecundas. No tienen futuro. Empobrecen y entristecen. Te aíslan y te apartan de los demás. Te hacen encerrarte en ti mismo, sin visión ni proyección, sin vida comunitaria.

Aquello que dice el salmo a nivel humano: “Comerás del fruto de tu trabajo, serás dichoso, te irá bien”, puede ser acogido, a su vez, en su dimensión espiritual. Ningún trabajo sobre tu propia vida queda perdido. Al Espíritu le gustan las almas hacendosas. De esas que Él provoca y ellas responden. Cuando tú acoges los toques interiores del Espíritu y vas poco a poco renunciando a la mediocridad, podrás alimentarte del fruto de tu oración, de tu vida sacramental, de tu compromiso pastoral.

Este comer del fruto de las labores espirituales tiene que ver con la firmeza interior, la templanza, la alegría profunda, la centralidad para permanecer el Cristo y ser feliz aún en medio de persecuciones.  

Algunas preguntas que llevan al silencio: ¿Consideras que hay cosas en ti, de las que necesitas deshacerte? ¿Da tres razones por las cuales tu corazón no es un basurero? ¿Qué supone esta verdad para ti? ¿Te afanas mucho por el trabajo institucional? ¿Cómo te estás dedicando al trabajo humano y espiritual? ¿Tú sabías que el ser humano puede ser cada vez más humano? ¿Por qué es imposible alcanzar más humanidad, más santidad, sin dedicación, sin disciplina? ¿Tú has visto personas luchando por escalar puestos en la sociedad? ¿Así te estás empeñando en alcanzar más intimidad con el Señor? Si sólo se llena lo que está vacío, ¿cómo puedes vaciarte de todo orgullo para llenarte de la humildad que el Señor te ofrece?

Señor: te pido que bendigas el esfuerzo que hago para responder a tu gracia. San Agustín me inspira mucho. Me da esperanza. Como nos ha dicho el papa Francisco: “No hay santo sin pasado ni pecador si futuro”. Que pueda dejar de lado todo aquello que no es real ni duradero. No quiero vivir de imaginación superflua ni atarme a un pasado caduco de sentido. Gracias, Señor, porque tu palabra me arranca de la mediocridad y me planta en lo auténtico y verdadero.

Publicado por PASTORAL DIGITAL PSAC

La Pastoral Digital PSAC es una acción programada y orgánica de nuestra parroquia De los Santos Ángeles Custodios, que tiene como finalidad contribuir a su misión evangelizadora a través de los medios digitales.

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