MEDITACIÓN DE LAS LECTURAS DE HOY: 24/9/24

(Jd 13,14.17-20; Sal 124; Gal 5,1-2.13-25; Lc 1,39-50).

NUESTRA SEÑORA DE LAS MERCEDES

A comienzos del Siglo XIII, numerosos cristianos sufrieron persecución y prisión por parte de sus contrarios en la fe. En este contexto, la Virgen María tuvo una triple aparición a tres personajes, a fin de fundar una orden religiosa destinada a liberar a los cautivos. Estos fueron: san Pedro Nolasco (religioso), san Raimundo de Peñafort (dominico y canonista), y el rey Jacobo de Aragón; logrando así integrar la base para dicha obra, en manos del fundador, el legislador y el bienhechor principal.

La advocación de las Mercedes, remite al siglo XV, en contexto colonial y evangelizador. La imagen fue traída a América por los Mercedarios. El pueblo dominicano experimentó su especial intercesión en el terremoto del año 1614 y la independencia del 1844. Fue proclamada patrona de la República Dominicana. Su Santuario Nacional, en Santo Cerro, está vinculado a la Cruz de Cristóbal Colón. Desde el Siglo XVI ha sido lugar de devoción y peregrinación.  

Nuestra Señora de las Mercedes, remite a la misericordia. Si Jesús es el rostro de la misericordia, María es Madre de misericordia. Los cristianos son sus hijos e hijas, asentados en su seno materno. Está vinculada a ellos mediante lazos de amor. Traduce dicha ternura en acciones de liberación; cuando está presente: el yugo se rasga, las correas se sueltan, las cadenas se rompen…; la esclavitud se convierte en libertad.

El conjunto de las lecturas de este día, nos presentan en qué consiste la verdadera libertad. En el libro de Judit se presenta la libertad como fruto de la presencia de Dios, quien no retiró su misericordia de su pueblo. Queda también evidente en el Salmo cuando recita que el Señor ha visto la cautividad de sus hijos y les ha roto las cadenas. Pablo, en la carta a los Gálatas, afirma que la libertad no se conquista por el propio esfuerzo, sino que ella, como don y gracia, ha sido otorgada por Cristo.

Seamos, pues, “esclavos” de aquel que nos ha hecho libres (Fil 1,1). La persona libre es la que se niega a sí misma, para ser cada vez más semejante a su Señor. La persona libre lo demuestra, liberándose de sí misma para sumergirse en Dios. Libre es quien dispone su vida para amar al Señor y servir a los demás. Queda transparentado en el evangelio del día; la Virgen María es libre porque lleva a Jesús dentro, y con Él, sale prontamente a caminar para amar, servir, y cantar las misericordias del Señor.

En este día tan especial, pídele a la Virgen de las Mercedes que interceda por ti. Que toque las puertas de tu corazón, para que escuches y le dejes pasar. Que haga allí dentro, como madre amorosa, las acciones necesarias para romper las cadenas que te atan y que no tienen razón de existir. Muéstrale tus prisiones históricas, aquellas que has venido conservando y que son asfixiantes. No escondas nada de sus ojos misericordiosos.

Pídele a la Virgen de las Mercedes la intercesión por la libertad de tu familia. Preséntale los nudos que la lastiman. Ponle nombre a los sufrimientos y pesares que no la dejan progresar humana ni espiritualmente. La Virgen María, hoy visita a tu familia. Recíbela como invitada de honor. Colócale una música de fondo, para que se sienta a gusto. Esa música de fondo son las aves marías del Santo Rosario.

Como Iglesia, como comunidad cristiana, también pedimos la presencia de las Mercedes. Ella sabe las realidades que se han ido filtrando. Conoce nuestros pecados, pero también sabe del llamado a la santidad que late en el corazón. Con sus manos de madre, ella puede cortar los enredos que nos distraen y que retrasan el Reino. Le pedimos a la Virgen de las Mercedes que interceda ante su Hijo por nuestra sociedad, sus gobernantes; por nuestro medio ambiente, los recursos naturales y la paz del mundo.

Señora y Madre nuestra, Virgen de las Mercedes: ven en este día y trae la merced a mi corazón. Que tu presencia, reina de la libertad, me rescate de toda atadura; la que me impide volar, como quisiera, hasta alcanzar a tu Hijo y unirme a Él. Tú, que supiste, en tu plena autonomía, ser la esclava del Señor, que yo pueda aprender de ti, el misterio de la verdadera libertad.

Publicado por PASTORAL DIGITAL PSAC

La Pastoral Digital PSAC es una acción programada y orgánica de nuestra parroquia De los Santos Ángeles Custodios, que tiene como finalidad contribuir a su misión evangelizadora a través de los medios digitales.

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