MEDITACIÓN DE LAS LECTURAS DE HOY: 14/11/24

(Fil 7-20; Sal 145; Lc 17,20-25)

“TÚ ESTABAS DENTRO Y YO FUERA”
(San Agustín)


En el evangelio del día, los fariseos preguntaron a Jesús que cuándo iba a llegar el Reino de Dios. Él les aclaró que este no vendrá espectacularmente, ni tampoco se anunciará. Por la respuesta, se observa que el Señor descifró las erróneas expectativas que tenían; se las fue desmontando, como nos las puede desmontar a nosotros también.

Con la autoridad de quien sabe, Jesús nos introduce en el modo de Dios. Si no se comprende su manera, tampoco podrá identificarse su presencia. Sólo la gracia y la asistencia del Espíritu Santo, nos permitirá comprender cómo Dios, siendo Dios, se manifiesta en discreción y humildad; cuando humanamente hablando, uno se ve tentado a demostrar y a exhibir. Contemplar la manera de Dios sana nuestra tendencia de pavonear, con los remedios de la humildad y la prudencia.

El modo de Dios manifestarse, no es a base de anuncios publicitarios para llamar la atención. Su forma, lejos de ser ruidosa y alborotada, es silente y discreta. Para encontrarlo es preciso dar el paso de la dispersión al recogimiento, y del ruido al silencio.

Recogimiento y silencio son las sandalias que has de calzar para caminar hacia tu centro, donde Dios te está esperando. Lo que el Señor dice a los fariseos, nos lo dice a nosotros también: “el Reino de Dios está dentro de ustedes”. Con la oportuna pregunta, nos llegó la respuesta. Es necesario emprender el camino, el viaje hasta el fondo de nuestro corazón, para el encuentro fundamental.

¿Qué te parece la frase de san Agustín: “Tú estabas dentro y yo fuera”? Este pensamiento viene a iluminar nuestra meditación. Porque no pocas veces andamos buscando de aquí para allá, lo que llevamos dentro. Jesús nos dice: no anden detrás de las voces que dispersan. Es necesario detenerse, escuchar, descubrir.

El salmo del día complementa el sentido de la reflexión. Porque el Señor que te habita dentro, te impulsa hacia fuera. Los dos movimientos espirituales son necesarios y complementarios. Dios, en ti, se convierte en presencia consoladora para la humanidad doliente.

El Reino nace dentro, y se hace visible fuera. Es palpable cuando se hace justicia, en nombre de Dios, a los oprimidos, cuando se liberta a los cautivos, se abre los ojos a los ciegos, se endereza a los que se doblan… El espectáculo de Dios es sustentar a los desvalidos, aquellos necesitados de pan, y también los necesitados de Dios.

San Pablo también hace visible el Reino de Dios cuando, desde una cárcel, preso por fuera y libre por dentro, engendra hijos espirituales. Uno de estos hijos fue Onésimo; el apóstol aboga en su favor para que sea acogido por Filemón, no como un hombre socialmente esclavo, sino como un hermano, libre en Cristo Jesús. Cuando Dios nos habita, se transforman radicalmente las relaciones interpersonales.

Preguntas que llevan al silencio: ¿Dónde estás buscando a Dios? ¿Tú has visitado tu interior? ¿Sacas tiempo para entrar dentro de ti y visitar tu casa? ¿Pides la luz del Espíritu Santo para entrar a tu casa interior? ¿Tú visitas al Santísimo? ¿Sabías que en Jesús Sacramentado tienes una ruta sin pérdida para llegar hasta tu fondo? ¿Tú sabías que la adoración es una escuela de silencio?

¿Por qué es importante la disciplina y la perseverancia para un fecundo encuentro con Jesús? ¿Tú sabes meditar la Palabra de Jesús en recogimiento? ¿Sabes que interiorizando las enseñanzas del Señor tú tocas fondo en tu ser? ¿Te gustaría conocer más a Jesús? ¿La presencia santa del Señor, en ti, te lleva a los demás con pureza de intención? ¿Tú sufres con el que sufre? ¿Alivias el dolor de los demás o si no lo puedes aliviar, permaneces a su lado? ¿Cómo estás ayudando al Señor para que su Reino se haga visible?

Señor, enséñame a descubrirte en la sencillez de la vida, en el silencio cotidiano. Que tu presencia, en mi corazón, sea fuente de conversión permanente. Me abro a tus enseñanzas, para que cada día madure en mí la imagen de Dios. Aquí estoy, Señor, para amar y servir, en nombre de quien vive y reina por los siglos de los siglos.

Publicado por PASTORAL DIGITAL PSAC

La Pastoral Digital PSAC es una acción programada y orgánica de nuestra parroquia De los Santos Ángeles Custodios, que tiene como finalidad contribuir a su misión evangelizadora a través de los medios digitales.

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