MEDITACIÓN DE LAS LECTURAS: 24/12/24

(2Sam 7,1-5.8b-12.14ª.16; Sal 88; Lc 1,67-79).

EL NACIMIENTO DEL SOL

Hoy, 24 de diciembre, Zacarías, en el evangelista Lucas, nos hace recuperar el sentido por el cual nos fuimos preparando en el tiempo de Adviento, que ya concluyó. Su cántico, en la vigilia de la Navidad, porque estamos a la espera activa del nacimiento del Niño Dios, se apoya en una imagen central: “el Sol que nace de lo alto”. Ese Sol es Jesús. En dicho cántico pueden ser reconocidos cinco momentos; reflejan lo que acontece en la vida de quien, como un terreno, testimonia el nacimiento del Sol.

1) Bendecir al Señor: Zacarías nos enseña que quien recibe la visita del Sol Jesús, hace de su vida un cántico de alabanza. Es la actitud fundamental de quien recupera su propia memoria en forma sapiencial, para identificar el paso de Dios en su pueblo y en su propia vida. Un corazón grato es el resultado de quien ha tenido una mirada creyente, de fe, en el conjunto de toda su historia, de su presente y su futuro. Quien bendice se llena de fuerza, porque se apoya en la presencia del Señor. No se trata de cualquier fuerza, sino de la fuerza de la salvación, que la trae el Niño en cada uno de sus rayos de sol, que es su misericordia.

2) Liberación integral: El Niño Dios llega con fuerza, para poder rescatar a los suyos de la mano de los enemigos. Hay fuerzas contrarias a la salvífica, fuerzas opresoras que buscan detener el obrar de Dios; en ocasiones se filtran de manera sutil, esclavizando a la persona y sometiéndola a su voluntad. En esta vigilia estamos desde ya celebrando la liberación integral. Por fe hemos de creer en la promesa que se actualiza y se realiza; porque el Señor tuvo misericordia con nuestros padres; nunca olvida su santa alianza ni lo que ha jurado a sus fieles por siempre. Dios no se contradice. No caduca su Palabra que es eterna.

3) Servicio en santidad y justicia: La liberación del Señor tiene un propósito, una meta. Cuando hay miedo, el servicio y la entrega al Reino se debilita. Un nuevo nacimiento en el Señor ofrece la paz del corazón, garantiza la centralidad y el silencio sin importar las controversias. El servicio en santidad y justicia sólo puede ser posible manteniéndose en la presencia continua del Señor. Esto remite a una vida orante, vigilante, que respira en el Señor sin cesar. Impresiona siempre esta pareja de palabras, que la Biblia presenta en el mismo orden: “santidad y justicia”. Quien nace de nuevo en el Señor, deja que la santidad vaya delante, y luego la justicia, con criterio divino, le cae detrás.

4) Caminar con otros: El Sol Jesús, con ser Sol, no descartó las estrellas que le acompañarán en el camino. Dios no camina solo. Por eso Zacarías, orgulloso, cantó feliz de que su pequeño Juan, a quien él llamó “niño”, fuese el profeta del Altísimo, porque preparó el camino. Su tarea específica fue anunciar la salvación y el perdón de los pecados. Quien nace de nuevo sabe perdonar y acoger el perdón de Dios y de los demás. Nacer de nuevo es darse la oportunidad de sanarse, y compartir el camino en alegría y esperanza.

5) Iluminación de la vida: Cuando el Sol Jesús nace en tu vida las cosas ni las personas no se miran ni se tratan igual. Al llegar la luz, las tinieblas se marchan. Con la luz se le pueden poner nombre a las cosas, y reubicarlas en el lugar correspondiente. El Sol evita los peligros de muerte. Nada puede ser comparado a la seguridad de los pasos de quien claramente abraza la paz, la promueve con la sola presencia. La transparencia de vida es el resultado de quien camina a la luz del Señor.

Preguntas que llevan al silencio: ¿Tienes pensado reunirte con tu familia, con tu comunidad, y enumerar juntos los motivos para bendecir al Señor? ¿Tienes presente el horario de las celebraciones para ir a Misa y dar el verdadero sentido que tiene la Navidad? ¿Tú,  en cada Sacramento, sientes la fuerza de salvación?

¿Te das la oportunidad de nacer de nuevo, en el Señor, que nace? ¿Quieres hacer una lista de las cosas que necesitas ser liberado, liberada? ¿Ya tienes preparado un pesebre en la sala de tu casa, aunque sea con dibujos? ¿Tú pondrías, con tu familia, en torno al pesebre, frases de esperanza para que guíen sus pasos? ¿Qué implica para tu vida abrazar la santidad y la justicia? ¿Te dejas sorprender, calentar, por la luz del Sol que nace de lo alto?

Señor: quiero cantar, como el salmista, eternamente tu misericordia. Anunciar tu fidelidad por todas las edades es una necesidad del corazón. Tu misericordia, Señor, es un edificio y me has dejado habitar en él. Que yo pueda, con un corazón humilde, motivar a que otras personas también entren en la construcción de tu infinita misericordia. Tú has sellado una alianza conmigo, y yo deseo corresponderte. Cuando te invoco, tú me respondes. Eres, Señor, mi Sol y mi amanecer.

Publicado por PASTORAL DIGITAL PSAC

La Pastoral Digital PSAC es una acción programada y orgánica de nuestra parroquia De los Santos Ángeles Custodios, que tiene como finalidad contribuir a su misión evangelizadora a través de los medios digitales.

Deja un comentario