MEDITACIÓN DE LAS LECTURAS: 23/5/25
(Hch 15,22-31; Sal 56; Jn 15,12-17)
Viernes V de Pascua
PALABRAS DE JESÚS A SUS AMIGOS
Hoy, viernes, semana 5ª de Pascua, continúan las palabras de despedida de Jesús. Se despide de los suyos, hablándoles como amigos. El discipulado ha ido dando pasos de intimidad. Pero no se trata de una amistad entre iguales. Hay un amigo mayor, que es el Señor; en torno a Él están los amigos. En dicha amistad, no es Él quien se une al querer de los amigos; son los amigos quienes han de asumir la voluntad del Señor.
Les dice: “Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo les he amado”. La misión de los amigos de Jesús es evangelizar, testimoniando el amor, el que han recibido, el que deben tener entre ellos, y ofrecer a la humanidad doliente. El modelo de amor, a partir de Jesús, es un amor sin límites; porque el límite es dar la vida por los amigos.
La amistad con Jesús, en un primer momento, resulta muy atractiva, pero de repente se torna exigente. No significa que sea engañosa, sino que exige de los amigos un vuelo espiritual, para comprender la magnitud de la relación, el horizonte hacia el cuál se dirige, y los tipos de intereses que la mantienen. Entre los criterios que pone el Señor para sus amigos está: “Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando”. Aquí sale a flote la obediencia. Hay que ajustarse, tomar juicio, enderezarse y caminar por la derecha, si tú quieres tener el título de ser amigo, amiga, de Jesús.
Cada renuncia, para ganar una íntima amistad con el Señor, está llena de bendiciones. Quien sabe valorar lo bueno, no regatea, sino que se despoja para recibir. Bendición es la delicadeza de Jesús, de compartir todos los secretos que llevan a la vida eterna, con sus amigos. Bendición es su detalle, de quitar todo distanciamiento, estrechar los lazos, para llamar amigos a quienes pudieran ser tratados como siervos.
Es el Señor quien elige a sus amigos. Tú puedes constatar, en las páginas del evangelio, todo lo que la persona crece al lado del Señor. Él hace de sus amigos personas extraordinarias, que den gloria a Dios. Lo que pudiera parecer rama seca, con su gracia, se torna fecunda y comienza a florecer. Por eso, una vez a su lado, capacitando a los escogidos, Él les destina para que vayan y den frutos duraderos. Jesús no es amigo posesivo, sino amigo libertador, prepara las alas para volar; pero volar con rumbo, identidad y determinación; con el fin de integrar más amigos.
Cuando tú tienes un amigo verdadero, ese amigo también forma parte de tu familia. La amistad integra familias. Jesús conoce bien esta dinámica cuando dice: “lo que pidan al Padre en mi nombre él se lo dará”. Es que los amigos de Jesús son realmente amigos de la Santísima Trinidad. Hay confianza, amor, sintonía en las voluntades. Por eso, no se niega nada a los amigos.
La primera lectura de los Hechos de los Apóstoles, es ejemplo de cómo se entregaron, hasta dar la vida, los amigos de Jesús, y por la causa de Jesús. La manera en cómo convivían, cómo se amaban, su pasión por el Señor, contagió, y el número de los amigos comenzó a crecer. Cuando los apóstoles y presbíteros se reunieron y tomaron decisiones para los nuevos bautizados, quedó demostrado que, quien ama como Jesús, no impone cargas pesadas a los demás. La carta que mandó la Iglesia de Jerusalén a los nuevos cristianos de Antioquía, Siria y Cilicia, provocó gran alegría en los creyentes. Porque el verdadero amor libera y procura la felicidad de aquellos que el Señor amó primero.
Preguntas que llevan al silencio: ¿Te sientes elegido, elegida, para ser amigo de Jesús? ¿Tú estás dispuesto a crecer como persona para estar al lado del Señor? ¿Tú te dejarías modelar por el amigo Jesús? ¿Tú tienes alguna amistad que no quiere entrar en la sintonía de los valores del Señor? ¿Con quiénes estás compartiendo tu tiempo, tu vida? ¿Tú tienes amigos que te ayudan a crecer o amigos que te retrasan la conversión?
¿Cómo está tu nivel de sinceridad con tus más íntimos? ¿Tú te aprovechas de las amistades o tú das tu vida para provecho de los demás? ¿Tú estás haciendo lo que el Señor dice? ¿Tú tomas decisiones influenciado, influenciada por quién? ¿El testimonio que das, inspira a que otras personas se incorporen a la comunidad cristiana? ¿Te han expresado interés en hacer amistad contigo? ¿Te sientes responsable de hacer que tus amistades crezcan como persona? ¿Qué huellas vas dejando en tus amigos? ¿Alguien puede decir que tu amistad le provoca alegría, consuelo?
Señor, como el salmista te digo: Mi corazón está firme, Dios mío, mi corazón está firme…. Sello, hoy, mi amistad contigo. Porque tu bondad es más grande que los cielos; y tu fidelidad alcanza a las nubes. Que seamos amigos en esta tierra, para hacer de nuestra tierra un nuevo cielo.
¡Seamos santos!
Hna. Ángela Cabrera
Discípula Misionera por la Santidad

Hna. Ángela Cabrera.
Discípula Misionera por la Santidad
Espacio de reflexión de la Parroquia de los Santos Ángeles Custodios, que invita a realizar una pausa diaria en nuestras actividades cotidianas para dedicarlas a la oración del Evangelio, a través de la meditación y reflexión de la hermana Ángela Cabrera, Discípula Misionera por la Santidad.
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