MEDITACIÓN DE LAS LECTURAS: 26/8/25
(1Ts 2,1-8; Sal 138;Mt 23,23-26)
Martes XXI del Tiempo Ordinario.
SANTA TERESA DE JESÚS JORNET
Teresa Jornet nació en España en 1843. Entró a la vida religiosa con las clarisas, pero tuvo que salir por motivos de enfermedad. Dios le tendría otro destino. Estuvo desempeñándose en varios apostolados. Un día recibió la invitación de unirse a otras jóvenes, para formar un instituto femenino de asistencia a ancianos desamparados. Esta obra fue inspirada en un grupo de sacerdotes. Teresa estaría al frente del grupo hasta su muerte; es reconocida como fundadora.
El lema impulsado por Teresa, como síntesis espiritual del servicio a los adultos mayores es: “Cuidar sus cuerpos para salvar sus almas”. Buscaba acompañarlos para que purguen sus pecados y embellezcan sus almas, con la asistencia santificadora del Espíritu Santo. De manera que, de la “casa-asilo” pasaran a la Casa del Padre. En su proyección, los abuelos y las abuelas, eran los dueños de casa. Las hermanitas eran, sencillamente, sus servidoras; unas servidoras responsables de que no pierda, ninguno, la dirección del cielo.
Como inspiración divina, Teresa buscaba ganarse la confianza de los mayores, para así ayudarles a recuperar la vida en gracia, y la conciencia de la dignidad humana. Encontrando el sentido de su vida, en esa misión, la meta de Teresa era inmolarse, dando la vida por los demás. Ella, que estudió magisterio, nos enseña, en lo práctico, el camino de la perfección.
En vida, Teresa dejó fundadas 103 casas-asilo, extendidas por España y América. Murió en 1897; estaba en paz, y con una sonrisa en el rostro. Fue canonizada por el papa Pablo VI en 1974. Hoy, las Hermanitas de los Ancianos Desamparados, tienen 204 hogares, en 19 países.
Las lecturas del día nos dicen cómo nosotros también podemos caminar hacia esta vocación universal, la santidad. Don de Dios, para todos los hombres y las mujeres, sin distinción. En la carta de Pablo a los Tesalonicenses tenemos un ejemplo de cómo se toma al Señor en serio. El corazón del apóstol lleva tatuado en el corazón, a base de fuego, el evangelio. Busca agradar a Dios y no a las personas. No endulza las palabras de Jesús, sino que las mantiene íntegras y así las transmite. Con el evangelio, entrega la misma vida. Ama lo que Dios ama. Y, a pesar de las contrariedades y las pruebas, mantiene el buen trato y la ternura. No hace mal uso de su autoridad, sino que conserva las entrañas maternas y, desde ahí, conduce las comunidades.
El Salmo 138 es una oración hermosa, de vida interior. El orante se presenta delante de Dios, que lo conoce por fuera y por dentro. Expone todo su ser ante Él. Este, justamente, es el comienzo de la santidad. Dejarse mirar por el Señor y permitirle que sea Él quien nos dé la gracia de conocernos, como Él nos conoce, para descubrir y vivir nuestra genuina vocación. Sentirnos abrazados por Dios, eso es santidad. Reconocer que Él formó nuestro ser es santidad. Querer ser más parecidos a Él, cada día, es proceso de santificación.
El evangelio nos advierte que en hipocresía no hay santidad. La denuncia de Jesús a escribas y fariseos, nos invita a llevar una vida auténtica, sin divisiones interiores. Puede sonar pesada esta insistencia. Pero, los únicos peces que caminan a favor de la corriente son los que están muertos. Es preferible, como el ejemplo de la santa de hoy, inmolarse por el bien de los demás, que ir por libre, desperdiciando el tiempo, sin conversión, y luego suspender el examen, como sucede con los estudiantes descuidados al final del semestre.
Preguntas que llevan al silencio: ¿Te has preocupado alguna vez de las arrugas en el rostro? ¿Tú sabías que el alma también se arruga? ¿Sabías que la oración es el mejor antiarrugas del interior? ¿Por qué, cuando hay ojos espirituales, se contempla la belleza de los largos años de vida? ¿Tú respetas los cabellos blancos?¿Por qué será que los años vuelan? ¿Cuándo tuviste 15 años? ¿De qué has llenado los años de tu vida? ¿Tú sabes que quien tiene esperanza nunca se jubila de la vida? ¿Sabías que detrás de cada adulto mayor hay una biblioteca? ¿Tú consultas estas bibliotecas? ¿Te sientas en estas bibliotecas para nutrirte y aprender?¿Sabes que hay tesoros que se esconden detrás de la apariencia? ¿Sabes que hay que atravesar la cáscara de la apariencia para descubrir la verdad?¿Tú sabes del valor de las palabras cuando se ha superado toda vanidad? ¿Sabías que la actitud que tengas con los adultos mayores, posiblemente, será la respuesta que tengas tú, dentro de poco?
Señor: “Tú creaste mis entrañas y me tejiste en el seno de mi madre. Te alabaré, porque me formaste de manera tan admirable. Yo sé muy bien que tus obras son prodigiosas. Cuando era formado en lo secreto, no había nada de mí que se te ocultara… Mis días ya estaban determinados cuando todavía no existía ni uno solo de ellos. ¡Dios, qué preciosos son para mí tus proyectos!… son más numerosos que la arena. Y, aunque terminara, aún me quedas tú”. Santa Teresa de Jesús Jornet, ruega por nosotros.
¡Seamos santos!
Hna. Ángela Cabrera
Discípula Misionera por la Santidad

Hna. Ángela Cabrera.
Discípula Misionera por la Santidad
Espacio de reflexión de la Parroquia de los Santos Ángeles Custodios, que invita a realizar una pausa diaria en nuestras actividades cotidianas para dedicarlas a la oración del Evangelio, a través de la meditación y reflexión de la hermana Ángela Cabrera, Discípula Misionera por la Santidad.
Contenido publicado originalmente en los canales de las Parroquia De Los Santos Ángeles Custodios, PSAC, por la Pastoral Digital, bajo en link: http://www.parroquiaangelescustodios.org – Puede copiar esta información en su Blog citando siempre la la referencia a esta fuente consultada. Para compartir en sus redes sociales, utilice los botones compartir. Conozca términos legales – Pastoral Digital PSAC

