

Jubileo 2025
Jubileo de los Niños
La parroquia De Los Santos Ángeles Custodios continúa celebrando el Año Jubilar, esta vez con una actividad alegre y sencilla: El «Jubileo de los Niños»; con el objetivo continuar sembrando la fe en los más pequeños y dejarles un recuerdo significativo, de una manera accesible y relevante.
La fecha es el sábado 25 de octubre, iniciando a las 3:00 PM. La misma forma parte de las celebraciones del Año Santo 2025 en nuestra parroquia, donde se reunirá a niños de 6 a 12 años, de nuestro sector e incluye un breve recorrido simulado por las «Puertas Santas». Además de otras actividades y vivencias, en medio de un ambiente lúdico bajo el lema de este año Santo: «Peregrinos de esperanza».
Esta actividad es organizada por el Equipo de Jubileo y la Catequistas de nuestra parroquia. Es abierta una actividad abierta, y como de costumbre, no tiene costo.
Itinerario
| Hora | Actividad | Nota |
| 3:00 PM | Inicio | Registro de los peregrinos en el Parque Esmeraldo Fernando, frente a la parroquia |
| 5:00 PM | Misa | PSAC |
* Consideramos correcta la información contenida a fecha de su publicación; dicha información está sujeta a cambios sin previo aviso.
Afiche de la actividad
Afiche

Conoce a LUCE
Video que describe a LUCE, la mascota del Jubileo:
Pasaporte del Peregrino
El
Abril
Abril: Por el buen uso de las nuevas tecnologías
Oremos para que el uso de las nuevas tecnologías no reemplace las relaciones humanas, respete la dignidad de las personas, y ayude a afrontar las crisis de nuestro tiempo.
Marzo
Marzo: Por las familias en crisis
Oremos para que las familias divididas encuentren en el perdón la curación de sus heridas, redescubriendo incluso en sus diferencias las riquezas de cada uno.
Febrero
Por las vocaciones a la vida sacerdotal y religiosa
Oremos para que la comunidad eclesial acoja los deseos y las dudas de los jóvenes que sienten la llamada a servir la misión de Cristo en la vida sacerdotal y religiosa.
Enero
Enero: por el derecho a la educación
Oremos para que migrantes, refugiados y afectados por las guerras vean siempre respetado su derecho a la educación, necesaria para construir un mundo mejor.
Peregrinación
El Jubileo nos pide que nos pongamos en camino y que superemos algunos límites. Cuando nos movemos, de hecho, no cambiamos solo de lugar, sino que nos transformamos nosotros mismos. Por eso, es importante prepararse, planificar el trayecto y conocer la meta. En este sentido la peregrinación que caracteriza este año C empieza antes del propio viaje: su punto de partida es la decisión de hacerlo. La etimología de la palabra ‘peregrinación’ es decididamente significativa y ha sufrido pocos cambios de significado. En efecto, la palabra deriva del latín per ager, que significa “a través de los campos”, o per eger, que significa “cruce de frontera”: ambas raíces señalan el aspecto distintivo de emprender un viaje.
Abraham, en la Biblia, es descrito así, como una persona en camino: “Sal de tu tierra, de tu patria, y de la casa de tu padre” (Gn 12,1). Con estas palabras comienza su aventura, que termina en la Tierra Prometida, donde es recordado como un “arameo errante” (Dt 26,5). También el ministerio de Jesús se identifica con un viaje desde Galilea hacia la Ciudad Santa: “Cuando se completaron los días en que iba a ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén” (Lc 9,51). Él mismo llama a los discípulos a recorrer este camino y todavía hoy los cristianos son aquellos que lo siguen y se ponen a acompañarlo.
El recorrido, en realidad, se construye progresivamente: hay varios itinerarios por elegir, lugares por descubrir; las situaciones, las catequesis, los ritos y las liturgias, los compañeros de viaje permiten enriquecerse con nuevos contenidos y perspectivas. La contemplación de lo creado también forma parte de todo esto y es una ayuda para aprender que cuidar la creación “es una expresión esencial de la fe en Dios y de la obediencia a su voluntad” (Francisco, Carta para el Jubileo 2025). La peregrinación es una experiencia de conversión, de cambio de la propia existencia para orientarla hacia la santidad de Dios. Con ella, también se hace propia la experiencia de esa parte de la humanidad que, por diversas razones, se ve obligada a ponerse en camino para buscar un mundo mejor para sí misma y para la propia familia.
Hacer clic en cada una para ampliar información
Camisetas y Gorras
«Recuerdo De Peregrinación Ángeles al Santo Cristo de lo Milagros, Bayaguana» es ideal para usar en capas y es un regalo único para familiares, amigos, compañeros de trabajo o su equipo.


Precios :
Camiseta $5000.00
Gorras: DOP 350.00

Características principales de la camiseta gráfica unisex:
- ★Camisetas en Dry Fit unisex: camiseta elástica de tecnología única, peso medio, suave, elástica con buena ventilación. Lavar a máquina en frío en ciclo delicado. Lavar por separado o con colores similares. Sugerimos lavar antes de usar.
- ★Secado rápido y absorbe la humedad: La tecnología Dri Fit hace que sea una camiseta de alto rendimiento ideal para caminatas largas o correr que absorbe el sudor rápidamente y te mantiene fresco y seco. Las costuras planas ergonómicas de 4 agujas permiten un mayor rango de movimiento. Diseño sin etiquetas para reducir el roce en los movimientos.
- ★Estilo ajustado: lleva una talla L. PD: Si eres de tipo muscular o con un poco de vientre, elige una talla más grande.
- ★Adecuada para varios deportes: Protege tu piel de los rayos UV dañinos en actividades al aire libre.
- ★Los colores pueden verse diferentes en cada monitor debido a los ajustes de color e iluminación. Cualquier cosa que no esté clara, por favor no dudes en ponerte en contacto con nosotros. : )
- ★Procesado e impreso en R.D.
- ★Ajuste regular. Fiel al tamaño.
- ★Amplia gama de tallas desde 14-18 y S-XL.
Instrucciones de cuidado de la camiseta novedosa:
- Lavar a máquina con agua tibia, del revés, con colores similares.
- Sólo lejía sin cloro.
- Secar en secadora a temperatura media.
- No planchar.
- No lavar en seco.
Nota:
– El color y el tamaño reales del artículo también pueden ser ligeramente diferentes de la imagen visual debido a los diferentes monitores y efectos de luz.
Puedes adquirirlas en en la oficinal parroquial, en horario de oficina. o sábados y domingos en las puerta de la parroquia *
* Las prendas de vestir no tiene devolución después de entregadas.
Peregrinación, un viaje interior
Pocas experiencias son tan especiales e inolvidables como una peregrinación: un viaje hacia el interior, una conexión íntima con uno mismo. … Por eso es importante vivirla, sin que te lo cuenten. Así que te invitamos a esta experiencia y vivirla junto a esta comunidad parroquial. En nuestra oficina encontrarás toda la información que requieras. ¿Por qué es un viaje hacia tu interior?
* No devolución por llegar tarde en la hora pautada para salida.
¿Qué es el Jubileo?
‘Jubileo’ es el nombre de un año particular: parece que deriva del instrumento utilizado para indicar su comienzo; se trata del yobel, el cuerno de carnero, cuyo sonido anuncia el Día de la Expiación (Yom Kippur). Esta fiesta se celebra cada año, pero adquiere un significado particular cuando coincide con el inicio del año jubilar. A este respecto, encontramos una primera idea en la Biblia: debía ser convocado cada 50 años, porque era el año ‘extra’, debía vivirse cada siete semanas de años (cfr. Lv 25,8‑13). Aunque era difícil de realizar, se proponía como la ocasión para restablecer la correcta relación con Dios, con las personas y con la creación, y conllevaba el perdón de las deudas, la restitución de terrenos enajenados y el descanso de la tierra.
Citando al profeta Isaías, el evangelio según san Lucas describe de este mismo modo la misión de Jesús: «El Espíritu del Señor está sobre mí; porque él me ha ungido. Me ha enviado a evangelizar a los pobres, a proclamar a los cautivos la libertad, y a los ciegos, la vista; a poner en libertad a los oprimidos, a proclamar el año de gracia del Señor» (Lc 4,18‑19; cfr. Is 61,1‑2). Estas palabras de Jesús se convirtieron también en acciones de liberación y de conversión en sus encuentros y relaciones cotidianos.
Bonifacio VIII, en 1300, convocó el primer Jubileo, llamado también “Año Santo”, porque es un tiempo en el que se experimenta que la santidad de Dios nos transforma. Con el tiempo, la frecuencia ha ido cambiando: al principio era cada 100 años; en 1343 se redujo a 50 años por Clemente VI y en 1470 a 25 años por Pablo II. También hay momentos ‘extraordinarios’: por ejemplo, en 1933, Pío XI quiso conmemorar el aniversario de la Redención y en 2015 el Papa Francisco convocó el año de la Misericordia. También ha sido diferente el modo de celebrar este año: en el origen coincidía con la visita a las Basílicas romanas de san Pedro y san Pablo, por tanto, con la peregrinación, posteriormente se añadieron otros signos, como el de la Puerta Santa. Al participar del Año Santo se obtiene la indulgencia plenaria.
* Fuente: https://www.iubilaeum2025.va/es/giubileo-2025/segni-del-giubileo.html
Peregrinación

Peregrinación
El Jubileo nos pide que nos pongamos en camino y que superemos algunos límites. Cuando nos movemos, de hecho, no cambiamos solo de lugar, sino que nos transformamos nosotros mismos. Por eso, es importante prepararse, planificar el trayecto y conocer la meta. En este sentido la peregrinación que caracteriza este año empieza antes del propio viaje: su punto de partida es la decisión de hacerlo. La etimología de la palabra ‘peregrinación’ es decididamente significativa y ha sufrido pocos cambios de significado. En efecto, la palabra deriva del latín per ager, que significa “a través de los campos”, o per eger, que significa “cruce de frontera”: ambas raíces señalan el aspecto distintivo de emprender un viaje.
Abraham, en la Biblia, es descrito así, como una persona en camino: “Sal de tu tierra, de tu patria, y de la casa de tu padre” (Gn 12,1). Con estas palabras comienza su aventura, que termina en la Tierra Prometida, donde es recordado como un “arameo errante” (Dt 26,5). También el ministerio de Jesús se identifica con un viaje desde Galilea hacia la Ciudad Santa: “Cuando se completaron los días en que iba a ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén” (Lc 9,51). Él mismo llama a los discípulos a recorrer este camino y todavía hoy los cristianos son aquellos que lo siguen y se ponen a acompañarlo.
El recorrido, en realidad, se construye progresivamente: hay varios itinerarios por elegir, lugares por descubrir; las situaciones, las catequesis, los ritos y las liturgias, los compañeros de viaje permiten enriquecerse con nuevos contenidos y perspectivas. La contemplación de lo creado también forma parte de todo esto y es una ayuda para aprender que cuidar la creación “es una expresión esencial de la fe en Dios y de la obediencia a su voluntad” (Francisco, Carta para el Jubileo 2025). La peregrinación es una experiencia de conversión, de cambio de la propia existencia para orientarla hacia la santidad de Dios. Con ella, también se hace propia la experiencia de esa parte de la humanidad que, por diversas razones, se ve obligada a ponerse en camino para buscar un mundo mejor para sí misma y para la propia familia
*Fuente: https://www.iubilaeum2025.va/es/giubileo-2025/segni-del-giubileo/il-pellegrinaggio.html
Puerta Santa

Puerta Santa
Desde el punto de vista simbólico, la Puerta Santa adquiere un significado particular: es el signo más característico, porque la meta es poder atravesarla. Su apertura por parte del Papa constituye el inicio oficial del Año Santo. Originalmente, solo había una puerta, en la Basílica de San Juan de Letrán, que es la catedral del obispo de Roma. Para que los numerosos peregrinos pudieran hacer este gesto, las demás Basílicas de Roma también ofrecieron esta posibilidad.
Al cruzar este umbral, el peregrino recuerda el texto del capítulo 10 del evangelio según san Juan: “Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos”. El gesto expresa la decisión de seguir y de dejarse guiar por Jesús, que es el Buen Pastor. Por otra parte, la puerta es también un paso que conduce al interior de una iglesia. Para la comunidad cristiana, no es solo el espacio de lo sagrado, al cual uno se debe aproximar con respeto, con un comportamiento y una vestimenta adecuados, sino que es signo de la comunión que une a todo creyente con Cristo: es el lugar del encuentro y del diálogo, de la reconciliación y de la paz que espera la visita de todo peregrino, el espacio de la Iglesia como comunidad de fieles.
En Roma, esta experiencia adquiere un significado especial, por la referencia a la memoria de san Pedro y san Pablo, apóstoles que fundaron y formaron la comunidad cristiana de Roma y que, con sus enseñanzas y su ejemplo, son una referencia para la Iglesia universal. Aquí se encuentra su tumba, en el lugar donde fueron martirizados; junto con las catacumbas, es un lugar de continua inspiración.
*Fuente: https://www.iubilaeum2025.va/es/giubileo-2025/segni-del-giubileo/indulgenza.html.
Reconciliación

Reconciliación
El Jubileo es un signo de reconciliación, porque abre un «tiempo favorable» (cfr. 2 Cor 6,2) para la propia conversión. Uno pone a Dios en el centro de la propia existencia, dirigiéndose hacia Él y reconociéndole la primacía. Incluso el llamamiento al restablecimiento de la justicia social y al respeto por la tierra, en la Biblia, nace de una exigencia teológica: si Dios es el creador del universo, se le debe reconocer una prioridad respecto a toda realidad y respecto a los intereses creados. Es Él quien hace que este año sea santo, dando su propia santidad.
Como recordaba el Papa Francisco en la bula de convocatoria del año santo extraordinario del 2015: “La misericordia no se opone a la justicia, sino que expresa el comportamiento de Dios con el pecador, ofreciéndole una nueva oportunidad de arrepentirse, convertirse y creer […]. Esta justicia de Dios es la misericordia concedida a todos como gracia en virtud de la muerte y resurrección de Jesucristo. La Cruz de Cristo, por tanto, es el juicio de Dios sobre todos nosotros y sobre el mundo, porque ofrece la certeza del amor y de la vida nueva (Misericordiae Vultus, 21).
Concretamente, se trata de vivir el sacramento de la reconciliación, de aprovechar este tiempo para redescubrir el valor de la confesión y recibir personalmente la palabra del perdón de Dios. Hay algunas iglesias jubilares que ofrecen continuamente esta posibilidad. Puedes prepararte siguiendo un esquema.
*Fuente: https://www.iubilaeum2025.va/es/giubileo-2025/segni-del-giubileo/indulgenza.html.
Oración

Oración
Hay muchos modos y muchas razones para rezar; la base es siempre el deseo de abrirse a la presencia de Dios y a su oferta de amor. La comunidad cristiana se siente llamada y sabe que puede dirigirse al Padre solamente porque ha recibido el Espíritu del Hijo. Y es, de hecho, Jesús quien ha confiado a sus discípulos la oración del Padrenuestro, comentada también por el Catecismo de la Iglesia Católica (cfr. CCC 2759‑2865). La tradición cristiana ofrece otros textos, como el Avemaría, que ayudan a encontrar las palabras para dirigirse a Dios: «Mediante una transmisión viva, la Sagrada Tradición, el Espíritu Santo, en la Iglesia, enseña a orar a los hijos de Dios» (CCC 2661).
Los momentos de oración realizados durante el viaje muestran que el peregrino posee los caminos de Dios “en su corazón” (Sal 83,6). Este tipo de alimento necesita también de paradas y escalas varias, a menudo situadas en torno a ermitas, santuarios, u otros lugares particularmente ricos desde el punto de vista del significado espiritual, donde uno se da cuenta de que -antes y al lado- otros peregrinos han pasado y que esas mismas vías han sido recorridas por caminos de santidad. De hecho, los caminos que llevan a Roma coinciden a menudo con la trayectoria de muchos santos.
*Fuente: https://www.iubilaeum2025.va/es/giubileo-2025/segni-del-giubileo/preghiera.html
Liturgia

Liturgia
La liturgia es la oración pública de la Iglesia: según el Concilio Vaticano II, es el «culmen hacia donde tiende» toda su acción «y, al mismo tiempo, la fuente de la que mana toda su energía» (Sacrosanctum Concilium, 10). En el centro está la celebración eucarística, donde se recibe el Cuerpo y la Sangre de Cristo: como peregrino, él mismo camina junto a los discípulos y les revela los secretos del Padre, de tal modo que puedan decir: “Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída” (Lc 24,29).
Un rito litúrgico, característico del Año Santo, es la apertura de la Puerta Santa: hasta el siglo pasado, el Papa iniciaba, más o menos simbólicamente, el derribo del muro que la sellaba. Los albañiles procedían a quitar los ladrillos por completo. Desde 1950, en cambio, el muro se derriba previamente y, durante una solemne liturgia coral, el Papa empuja las hojas de la puerta desde fuera, pasando como primer peregrino a través de ella. Esta y otras expresiones litúrgicas que acompañan al Año Santo subrayan que la peregrinación jubilar no es un acto íntimo, individual, sino un signo del camino de todo el pueblo de Dios hacia el Reino.
*Fuente: https://www.iubilaeum2025.va/es/giubileo-2025/segni-del-giubileo/liturgie.html
Profesión de Fe

Profesión de fe
La profesión de fe, también llamada “símbolo”, es un signo de reconocimiento propio de los bautizados; en ella se expresa el contenido central de la fe y se recogen sintéticamente las principales verdades que un creyente acepta y de las que da testimonio en el día de su bautismo y comparte con toda la comunidad cristiana para el resto de su vida.
Existen varias profesiones de fe, que muestran la riqueza de la experiencia del encuentro con Jesucristo. Sin embargo, tradicionalmente, las que han adquirido un especial reconocimiento son dos: el credo bautismal de la iglesia de Roma y el credo niceno-constantinopolitano, elaborado originalmente en el año 325 por el Concilio de Nicea, en la actual Turquía, y perfeccionado después en el de Constantinopla en el año 381.
“Porque, si profesas con tus labios que Jesús es Señor, y crees con tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvo. Pues con el corazón se cree para alcanzar la justicia, y con los labios se profesa para alcanzar la salvación” (Rm 10,9‑10). Este texto de san Pablo subraya cómo la proclamación del misterio de la fe exige una conversión profunda no solo de las propias palabras, sino también y sobre todo de la propia visión de Dios, de uno mismo y del mundo. «Recitar con fe el Credo es entrar en comunión con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, es entrar también en comunión con toda la Iglesia que nos transmite la fe y en el seno de la cual creemos» (CCC 197).
*Fuente: https://www.iubilaeum2025.va/es/giubileo-2025/segni-del-giubileo/professione-di-fede.html
Indulgencia

Indulgencia
La indulgencia es una manifestación concreta de la misericordia de Dios, que supera los límites de la justicia humana y los transforma. Este tesoro de gracia se hizo historia en Jesús y en los santos: viendo estos ejemplos, y viviendo en comunión con ellos, la esperanza del perdón y del propio camino de santidad se fortalece y se convierte en una certeza. La indulgencia permite liberar el propio corazón del peso del pecado, para poder ofrecer con plena libertad la reparación debida.
Concretamente, esta experiencia de misericordia pasa a través de algunas acciones espirituales que son indicadas por el Papa. Aquellos que, por enfermedad u otra causa, no puedan realizar la peregrinación están invitados, de todos modos, a tomar parte del movimiento espiritual que acompaña a este Año, ofreciendo su sufrimiento y su vida cotidiana y participando en la celebración eucarística.
*Fuente: https://www.iubilaeum2025.va/es/giubileo-2025/segni-del-giubileo/indulgenza.html.
Caridad

Caridad
La caridad constituye la característica principal de la vida cristiana. Ninguno puede pensar que la
peregrinación y la celebración de la indulgencia jubilar puedan ser relegadas a una forma de rito mágico, sin saber que es la vida de caridad la que les da el sentido último y la eficacia real. Asimismo, la caridad es el signo preeminente de la fe cristiana y su forma específica de credibilidad. En el contexto del Jubileo no se debe olvidar la invitación del apóstol Pedro: «Ante todo, tened entre vosotros intensa caridad, pues la caridad cubre multitud de pecados» (1Pe 4,8). Según el evangelista Juan, el amor hacia el prójimo, que no viene del hombre, sino de Dios, permitirá reconocer en el futuro a los verdaderos discípulos de Cristo. Resulta entonces evidente, que ningún creyente puede afirmar que cree si después no ama y, viceversa, no puede decir que ama si no cree. También el apóstol Pablo reitera que la fe y el amor constituyen la identidad del cristiano; el amor es lo que genera perfección (cfr. Col 3,14), la fe es lo que permite al amor ser tal. La caridad, por lo tanto, tiene su espacio peculiar en la vida de fe; a la luz del Año Santo, además, el testimonio cristiano debe ser reiterado como forma mayormente expresiva de conversión.
*Fuente: https://www.iubilaeum2025.va/es/giubileo-2025/segni-del-giubileo/carita.html
