Jubileo de los Niños

Jubileo 2025

La parroquia De Los Santos Ángeles Custodios continúa celebrando el Año Jubilar, esta vez con una actividad alegre y sencilla: El «Jubileo de los Niños»; con el objetivo continuar sembrando la fe en los más pequeños y dejarles un recuerdo significativo, de una manera accesible y relevante.

La fecha es el sábado 25 de octubre, iniciando a las 3:00 PM. La misma forma parte de las celebraciones del Año Santo 2025 en nuestra parroquia, donde se reunirá a niños de 6 a 12 años, de nuestro sector e incluye un breve recorrido simulado por las «Puertas Santas». Además de otras actividades y vivencias, en medio de un ambiente lúdico bajo el lema de este año Santo: «Peregrinos de esperanza».

Esta actividad es organizada por el Equipo de Jubileo y la Catequistas de nuestra parroquia. Es abierta una actividad abierta, y como de costumbre, no tiene costo.

HoraActividadNota
3:00 PMInicioRegistro de los peregrinos
en el Parque Esmeraldo Fernando, frente a la parroquia
5:00 PMMisa PSAC

* Consideramos correcta la información contenida a fecha de su publicación; dicha información está sujeta a cambios sin previo aviso.

Afiche

Video que describe a LUCE, la mascota del Jubileo:

El

El Jubileo nos pide que nos pongamos en camino y que superemos algunos límites. Cuando nos movemos, de hecho, no cambiamos solo de lugar, sino que nos transformamos nosotros mismos. Por eso, es importante prepararse, planificar el trayecto y conocer la meta. En este sentido la peregrinación que caracteriza este año C empieza antes del propio viaje: su punto de partida es la decisión de hacerlo. La etimología de la palabra ‘peregrinación’ es decididamente significativa y ha sufrido pocos cambios de significado. En efecto, la palabra deriva del latín per ager, que significa “a través de los campos”, o per eger, que significa “cruce de frontera”: ambas raíces señalan el aspecto distintivo de emprender un viaje.

Abraham, en la Biblia, es descrito así, como una persona en camino: “Sal de tu tierra, de tu patria, y de la casa de tu padre” (Gn 12,1). Con estas palabras comienza su aventura, que termina en la Tierra Prometida, donde es recordado como un “arameo errante” (Dt 26,5). También el ministerio de Jesús se identifica con un viaje desde Galilea hacia la Ciudad Santa: “Cuando se completaron los días en que iba a ser llevado al cielo, Jesús tomó la decisión de ir a Jerusalén” (Lc 9,51). Él mismo llama a los discípulos a recorrer este camino y todavía hoy los cristianos son aquellos que lo siguen y se ponen a acompañarlo.

El recorrido, en realidad, se construye progresivamente: hay varios itinerarios por elegir, lugares por descubrir; las situaciones, las catequesis, los ritos y las liturgias, los compañeros de viaje permiten enriquecerse con nuevos contenidos y perspectivas. La contemplación de lo creado también forma parte de todo esto y es una ayuda para aprender que cuidar la creación “es una expresión esencial de la fe en Dios y de la obediencia a su voluntad(Francisco, Carta para el Jubileo 2025). La peregrinación es una experiencia de conversión, de cambio de la propia existencia para orientarla hacia la santidad de Dios. Con ella, también se hace propia la experiencia de esa parte de la humanidad que, por diversas razones, se ve obligada a ponerse en camino para buscar un mundo mejor para sí misma y para la propia familia.